GATT, abriendo el camino hacia la OMC

GATT

Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio

(General Agreement on Tariffs and Trade)

Prof. Marcelo A. Cespedes

Contexto General: La importancia del GATT.

Para analizar y comprender mejor un tema la importancia que éste tuvo, muchas veces se hace necesario indagar y analizar las circunstancias que rodearon al mismo y en las cuales se desarrolló.

Durante todo el período denominado “Era del Librecambio” (1830 – 1932) los aranceles de aduana fueron el mecanismo básico de protección de los sistemas productivos nacionales, durante este período los mismos se mantuvieron a niveles relativamente bajos y considerablemente estables en el tiempo.

Se conoce como libre cambio a la doctrina económica que propugna la no intervención estatal en el comercio internacional (libertad absoluta de negocio y comercio), permitiendo que los flujos de mercancías se gobiernen por las ventajas de cada país y la competitividad de las empresas. Suponiendo que con ello se producirá una adecuada distribución de los bienes y servicios y una asignación óptima de los recursos.

Esta situación se vio alterada durante el período de entreguerras (1918 – 1939), especialmente desde el comienzo de la Gran Depresión o crisis financiera de 1929. Para entonces los gobiernos no sólo aumentaron las tasas arancelarias, además, establecieron cupos de importación con el objeto de controlar el volumen así como el destino de las importaciones.

El punto de inflexión hacia un mayor proteccionismo puede fijarse en 1930, año en que en EE.UU. se promulgó la llamada “Tarifa Smoot-Hawley”, que elevó drásticamente los derechos de importación.

Tarifa Smoot-Hawley

Gran parte de los políticos y economistas norteamericanos de la época pensaban que la mejor manera de evitar o disminuir las consecuencias de una recesión era protegiendo la industria nacional y a los productores locales.

En los años 20’ cuando Herbert Hoover hacía su campaña para alcanzar la presidencia de los EE.UU. le prometió al sector agricultor que los protegería de la competencia extranjera. Una vez en el cargo, necesitaba el apoyo de los legisladores para que aprobaran dicha proyecto de ley, obtener el apoyo de los estados agropecuarios fue tarea fácil pero con eso no bastaba para lograr la aprobación de dicha ley. Para lograr el apoyo de los legisladores de los demás estados tuvo que incluir en dicho proyecto otros productos de interés para esos estados (Por ejemplo, para lograr el apoyo de los legisladores del Estado de Detroit tuvo que incluir la protección a la industria automotriz y así se fueron agregando productos).

Es por ello que los dos legisladores republicanos que impulsaban este proyecto de ley, el senador Reed Smoot y el diputado Willis C. Hawley, tuvieron que negociar con todos los Estados de EE.UU. para que votaran a favor de dicha ley. Por lo que a la protección de la agricultura tuvieron que ir agregando más productos.

El resultado fue que en el año 1930 se aprobó una ley que elevó de manera dramática los aranceles aduaneros, o sea los impuestos de importación, sobre más de 20 mil productos.

El Smoot-Hawley Tariff Act fue promulgado por el presidente republicano Herbert Hoover el 17 de junio de 1930 pese a la oposición de gran parte de los economistas y políticos más afamados del país, entre ellos el gobernador de Nueva York, Franklin D. Roosevelt, quien buscaba ya la Presidencia de los Estados Unidos.

El resultado de la ley “Smoot-Hawley” fue exactamente el contrario al que pronosticaban los políticos que la habían impulsado. Lejos de aumentar la producción local por el cierre de las fronteras a los productos extranjeros, provocó un verdadero colapso tanto local como internacional, ya que, los demás países del mundo respondieron al proteccionismo estadounidense de la misma manera, es decir, cerrando sus mercados elevando sus propios aranceles aduaneros llegando en algunos casos a boicotear la compra de productos estadounidenses. Como consecuencia de esto el comercio internacional cayó en más de 60% entre 1929 y 1934. Se reconoce a la Ley Smoot-Hawley como una de las causas que provocaron la recesión mundial de 1929.

A raíz de esto dos años más tarde el Reino Unido (que aún era la primer potencia comercial de la época) reaccionó convocando a los países del Commonwealth a la Conferencia de Ottawa de 1932, en la cual se acordó un sistema de “preferencias imperiales”, basadas en un axioma simple: “Primero los productores nacionales, en segundo término los del Imperio Británico (dominios y colonias) y por último, los extranjeros”.

El período siguiente a 1933 fue de progresivo endurecimiento de las barreras arancelarias y de las demás trabas al comercio mundial, provocando una disminución considerable del comercio internacional.

Así en 1934, el Congreso de EE.UU. aprobó el Acta de Acuerdos Comerciales Recíprocos, mediante el cual facultaba al presidente norteamericano a negociar acuerdos comerciales en forma bilateral y a aplicar rebajas arancelarias de hasta un 50% llegándose así a rebajar los aranceles en el curso de negociaciones bilaterales con otros países, pero a cambio de recibir ventajas de valor equivalente. Esto se llevó a cabo mediante Negociaciones Arancelarias Bilaterales, por las que EE.UU. debía ofrecer a algún país que fuera gran exportador de algún bien (Ej. Azúcar), la reducción de los aranceles en el azúcar si este país reducía sus aranceles en algún producto exportado por EE.UU.

Dicha práctica constituyó el precedente inmediato del mecanismo que más tarde sería incorporado al GATT y al comercio internacional: la reciprocidad.

G.A.T.T. -General Agreement on Tariffs and Trade-

El GATT, acrónimo de General Agreement on Tariffs and Trade (Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles) es un acuerdo multilateral, creado en la Conferencia de La Habana de 1947, por la necesidad de establecer un conjunto de normas comerciales y concesiones arancelarias, y está considerado como el precursor de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Los orígenes del GATT se remontan a la conferencia monetaria y Financiera de las Naciones Unidas llevada a cabo en Bretton Woods (EE.UU.) en el año 1944 en la que participaron los países más industrializados del mundo. En ella se establecieron las reglas para las relaciones comerciales y financieras una vez finalizada la guerra. Además se decidió la creación del Banco Mundial (encargado de proporcionar préstamos de desarrollo y ayuda) y del Fondo Monetario Internacional (encargado de asegurar un sistema estable de pagos e intercambios internacionales) y el uso del dólar como moneda internacional de cambio.

Finalizada la 2º Guerra Mundial en 1945 y con la creación de la O.N.U. el Concejo Económico y Social, se instó a la creación de una Carta que tuviera como propósito la creación de la Organización Internacional del Comercio. La intención original era crear una tercera institución específica que se ocupara de la esfera del comercio en la cooperación económica internacional y que viniera a añadirse a las dos “instituciones de Bretton Woods”: el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Así en el año 1947 y con el patrocinio de la ONU se llevó a cabo en La Habana, Cuba, una Conferencia Internacional sobre Comercio y Empleo con la intención de crear una organización comercial que habría de funcionar como una agencia especializada de las Naciones Unidas para regular los intercambios comerciales a escala mundial, la misma llevaría el nombre de Organización Internacional de Comercio (OIC).

El proyecto de Carta de la OIC era ambicioso. Además de establecer disciplinas para el comercio mundial, contenía también normas en materia de empleo, convenios sobre productos básicos, prácticas comerciales restrictivas, inversiones internacionales y servicios.

La Carta de la O.I.C. aprobada en La Habana en marzo de 1948 nunca entró en vigor ya que muy pocos países la ratificaron. La oposición más importante se manifestó en el Congreso de los Estados Unidos, pese a que el Gobierno de este país había sido una de las principales fuerzas impulsoras del proyecto, ya que en dicho país temían que una organización internacional pudiera controlar su comercio teniendo en cuenta que en la misma también la integrarían países con una economía comunista o socialista como la URSS.

Pero, en el seno de dicha conferencia, varios países ya habían iniciado entre ellos diferentes negociaciones encaminadas a reducir y consolidar los aranceles aduaneros. Acababa de terminar la Segunda Guerra Mundial y esos países deseaban impulsar rápidamente la liberalización del comercio y empezar a soltar el lastre de las medidas proteccionistas que seguían en vigor desde comienzos del decenio de 1930.

En consecuencia, no se creó ninguna Organización Internacional, pero si surgió como fruto de dichas negociaciones subproducto adicional conocido como GATT, el cual se convirtió en el único instrumento multilateral por el que se rigió el comercio internacional desde 1948 hasta el establecimiento de la OMC en 1995.

Inicios del GATT

El funcionamiento del GATT se basaba en las reuniones periódicas de los estados miembros denominadas “rondas”, en las que se realizaban negociaciones tendientes a la reducción de aranceles (derechos aduaneros). Las negociaciones se hacían miembro a miembro y producto a producto (bilateralidad y reciprocidad), mediante la presentación de peticiones acompañadas de las correspondientes ofertas. Ejemplo: El país “A” desea vender un determinado producto en el mercado de “B”. Entonces (A) le solicita reducción arancelaria sobre un producto (originario) a (B). (A) debe estar dispuesto a otorgar reducción a un producto de (B).

En los primeros años, las rondas de negociaciones comerciales del GATT se concentraron en continuar el proceso de reducción de los aranceles. Después, la Ronda Kennedy dio lugar, a mediados del decenio de 1960, a un Acuerdo Antidumping del GATT y una sección sobre el desarrollo. La Ronda de Tokio, celebrada en el decenio de 1970, fue el primer intento importante de abordar los obstáculos al comercio no consistentes en aranceles y de mejorar el sistema. La Ronda Uruguay, que fue la octava y se celebró entre 1986 y 1994, fue la última y la de mayor envergadura. Dio lugar a la creación de la OMC y a un nuevo conjunto de acuerdos.

Arancel de Aduanas (Derecho Aduanero):

El GATT es una institución que postula una filosofía liberal para los intercambios comerciales. Ese principio implica que el único instrumento de política comercial legítimo para regular el comercio entre dos países es el arancel de aduanas. Esto es el impuesto o derecho que autónomamente cada Estado impone a su comercio exterior en función de su desarrollo económico.

El Arancel, no es otra cosa que un impuesto aplicado sobre un producto cuando cruza la frontera de un país.

El GATT eleva a la categoría de principio el arancel de aduanas y rechaza toda otra injerencia administrativa de tipo gubernamental que pueda interferir en el libre desplazamiento de productos de un país a otro. Rechaza las protecciones administrativas técnicamente denominadas: restricciones cuantitativas.

Principios del GATT

1 – Cláusula de Nación Más Favorecida (NMF) o Most-Favoured-Nation Treatment (MFN):

Este principio implica extender a todos los países suscriptores del GATT las condiciones pactadas entre dos países, transformando los acuerdos arancelarios y comerciales de tipo bilaterales (en topes multilaterales) en convenciones multilaterales. Cabe aclarar que dicha cláusula se refiere a productos originarios de los países.

Dos países que negociaban un acuerdo se comprometían a que el arancel a aplicar entre ambos, no superaría al aplicado con otras naciones sobre los mismos productos en tratativas. Se comprometían a tratar a todos por igual. El tope máximo pactado con una nación también sería el tope máximo aplicado a todas las demás naciones que en el futuro intentaran negociar sobre ese mismo producto. En un principio es bilateral para luego ir multilateralizándose al ir haciéndose extensivo a las demás naciones interesadas en el mismo producto.

Lo novedoso del GATT fue la multilateralización de dicha cláusula, ya que la misma operaba en forma automática, en cuanto un país ingresaba al foro de negociación, todas las partes recibirían un trato igualitario, es decir no iba a haber “trato preferencial”. Dicha cláusula estaba especialmente diseñada para erosionar el sistema de preferencias imperiales que el Reino Unido había firmado con sus colonias, ya que Gran Bretaña, en la crisis del ’30, no había subido los aranceles (como lo hizo EE.UU.) sino que los bajó considerablemente de manera preferencial a sus colonias y dominios (Lo mantuvo para los demás pero los bajó para sus colonias y dominios).

Excepciones a la NMF:

– Sistemas de Preferencias (Arancelarias, Aduaneras y Económicas): aquellas preferencias existentes a la entrada en vigor del GATT.

– Zonas de Libre Comercio y Uniones Aduaneras: Ya que entre sus integrantes reducen sus aranceles entre ellos, sin extender esta reducción arancelaria a 3° estados.

– Excepciones (o Waivers): Aquellas excepciones que fueren taxativamente aprobadas por las 2/3 partes contratantes (Eje: autorización para suprimir las barreras arancelarias a la importación de piezas y partes de automóviles procedentes de Canadá).

Ejemplo de Clausula de Nación más Favorecida:

Supongamos que la Unión Europea (UE) tiene un acuerdo particular con los Estados Unidos por el cual a los coches deportivos estadounidenses (supongamos que existiera tal categoría) se les impone unos aranceles del 10%. Supongamos ahora que China dentro de unos años empieza a producir también coches deportivos y pretende exportarlos a la UE. Imaginemos que los coches deportivos chinos tienen un precio muy por debajo de los estadounidenses y europeos (debido a que los trabajadores/as chinos/as tienen un salario muy inferior al europeo). Así pues, imaginemos que los dirigentes políticos europeos deciden imponer a estos coches chinos unos aranceles del 50% (puesto que así, al entrar en el mercado europeo, su precio aumentará del 50% y se encontrarán a un precio muy similar al de los coches deportivos europeos o estadounidenses y por tanto su capacidad de competir con los coches deportivos europeos será inferior). Pues bien, este comportamiento estaría prohibido por el principio de la NMF: puesto que la UE aplica aranceles del 10% a los coches deportivos estadounidenses está obligada a aplicar el mismo arancel a los coches deportivos chinos o de cualquier otro Estado miembro de la OMC. Es más, el principio de la NMF se aplica también si el Estado miembro tiene un acuerdo con otro país que no sea miembro de la OMC. Es decir, que si la UE tuviera un acuerdo bilateral con Mongolia (que no es miembro de la OMC) por el cual los aranceles impuestos a los coches deportivos mongoles fuera del 5%, la UE estaría obligada a garantizar unos aranceles máximos del 5% a todos los Estados miembros de la OMC.

2 – Cláusula de Tratamiento Nacional: Dispone que los productos importados deben ser tratados (una vez ingresados al mercado de ese país) de la misma manera que los productos de origen nacional. Todos los productos sean nacionales o importados deben tener el mismo trato legal (reglamentaciones, derechos, obligaciones, etc…), no pueden recibir trato diferencial por ser producto extranjero.

3- Principio de Bilateralidad: Llevadas a cabo entre dos países, para luego extenderse o multilateralizarse a través del principio de Nación Más Favorecida (N+F)

4- Principio de Reciprocidad: Según el cual, las concesiones obtenidas deben “pagarse” con reducciones arancelarias equivalentes. Por lo tanto cuando un país solicita una reducción arancelaria, deberá estar dispuesto a otorgar una concesión equivalente sobre otro producto.

Mecanismos de Negociación:

Fundamento: El procedimiento de la reducción arancelaria descansa en el supuesto de que el acceso a un mercado es una ganancia que debe merecerse, de modo que debe pagarse un precio.

Principio de reciprocidad: De acuerdo con este principio cada país ofrecerá solo reducciones arancelarias a cambio de una concesión equivalente de un socio comercial. Por lo tanto, cuando un país solicita una reducción arancelaria deberá estar dispuesto a otorgar una concesión equivalente sobre otro producto.

Regla del Proveedor Principal – Proveedor Marginal: En virtud de esta regla, las negociaciones se inician bilateralmente, por pedidos de reducción arancelaria hechos, normalmente, sólo por el exportador de mayor volumen de ese producto al mercado de un segundo país, por ejemplo Costa de Marfil mayor productor mundial de cacao, 35% del comercio mundial de cacao. Al proveedor marginal no le conviene pedir porque, por el principio de reciprocidad, tendrá que “pagar” con reducciones arancelarias por algo de lo que se va a beneficiar el proveedor principal.

Multilateral: La última etapa de la negociación es la verdaderamente multilateral, una vez que un país acepta reducir cierto arancel, el nivel obtenido se generaliza a todas las demás partes contratantes del GATT y se congela a ese nivel (Tope Máximo). Así cada país aplicará el mismo arancel a todos sus proveedores. La oferta es incidida por el “proveedor principal” que es quien tiene mayor presencia en el mercado, una vez que se cierra el negocio es multilateralizada automáticamente por el Trato de Nación más Favorecida (Es decir el tope máximo aplicado entre esas naciones contratantes será el máximo aplicable a cualquiera otra interesada en participar con esos dos países sobre el mismo producto del acuerdo). Así es que el “proveedor marginal” no le conviene pedir ni tomar la iniciativa en la negociación sino que espera pasivamente y luego absorberá dichas reducciones (Significa que podrá exportar su producto a “X” nación sabiendo que no se le aplicará un arancel mayor al tratado bilateralmente entre esa Nación y otra/ Conoce de antemano su Tope Máximo y analiza si le conviene o no).

Una vez multilateralizado, el arancel se consolida, es decir, se congela, y es parte de un Tratado Internacional, de forma tal que un aumento del mismo obligaría a reabrir nuevamente la negociación.

Negociación de Acceso: Los países que ingresaban al GATT se benefician automáticamente del efecto acumulado de todas las concesiones negociadas antes de su llegada, ya que al ingresar tienen el derecho al Trato de NMF. Por lo tanto, se espera que los países recién ingresados paguen una “cuota de acceso”. Esta “cuota de acceso” consiste en una reducción arancelaria más una serie de reformas en la conducta comercial.

Rondas GATT

Los miembros del GATT han llevado a cabo, desde 1947, ocho conferencias arancelarias, denominadas ‘rondas’.

  1. 1. Ginebra, Suiza (1947)
  2. 2. Annecy, Francia (1949)

Reducción de Tarifas.

  1. 3. Torquay, Inglaterra (1950)
  2. 4. Ginebra II, Suiza (1956)
  3. 5. Dillon, Ginebra, Suiza (1960)
  4. 6. Kennedy (1964)

Rechazada en EE.UU. por el Congreso.

  1. 7. Tokio, Japón (1973)

La ronda Tokio se distinguió de las rondas anteriores por considerar el problema de las barreras no arancelarias. Como resultado, se formularon una serie de acuerdos o programas tendientes a disminuirlas.

Cuota Hilton: El origen de la cuota se remonta al año 1979, durante la Ronda llevada a cabo en Tokio, Japón, una rueda de negocios organizada por la cadena de Hoteles Hilton (por eso el nombre) en el marco del GATT. En tal evento varios países se quejaron ante los representantes europeos por las crecientes exigencias y requisitos para el ingreso a sus mercados de los productos agropecuarios. Por tal motivo se acordó que Europa asignaría un cupo anual de ingreso de carne vacuna a los países extracomunitarios. Con el requisito de que la carne debe ser de primer nivel.

  1. 8. Uruguay (1986) – 1995 OMC
  2. 9. Doha, Qatar (2001)

La Importancia del GATT en el comercio mundial: Conclusión.

Sin lugar a dudas, la presencia del GATT fue fundamental para el crecimiento del comercio mundial durante su vigencia entre los años 1947 y 1995, en el seno del cual se intercambiaban el 80% de los productos que se comerciaban internacionalmente.

Desde el endurecimiento comercial iniciado por los EE.UU. a finales de 1929 con la ley “Smoot-Hawley”, y la consiguiente crisis económica mundial, una vez finalizada la 2º Guerra Mundial, los países entendieron que que era necesario tomar medidas en el asunto. Es por ello que la mayoría de los países decidieron reunirse y crear un acuerdo para comenzar a reducir las restricciones arancelarias presentes (GATT). Los aranceles aduaneros ya se habían reducido en un 40% para la primer ronda realizada en 1947, y continuaron reduciéndose en cada ronda llevada a cabo.

Pero que los países hayan decidido reducir los aranceles aduaneros no significa que la industria nacional no necesitaba protección alguna. Que los países se hayan comprometido a reducir sus aranceles a la importación no implica que los mismos no apliquen otro tipo de protección a la industria local. De hecho la progresiva reducción de los aranceles aduaneros trajo aparejada el respectivo incremento de las “cuotas” o restricciones administrativas. Y fue así que las rondas GATT trataron dichas restricciones a partir de la década del 70’ en la Ronda Tokio (Cuota Hilton). Pero con la reducción de dichas cuotas los países encontraron la manera para proteger su industria local y comenzaron a utilizar otros tipos de medidas de protección como las VER (Voluntary Export Restrain, fijación de una restricción cuantitativa de manera “voluntaria” o “negociada” por parte del mismo país exportador) y otras barreras como las “Medidas Sanitarias” que se hicieron populares en los 80’ las cuales fueron tratadas en la Ronda Uruguay.

Si bien el GATT ayudó a establecer un sistema multilateral de comercio firme, próspero y previsible que se hizo cada vez más liberal mediante rondas de negociaciones comerciales. Sin embargo, hacia la década de 1980 el sistema necesitaba una reorganización a fondo, esto condujo a la “Ronda Uruguay” la cual debía hacerle frente a las nuevas problemáticas comerciales, desde el año 1947 el mundo había cambiado (fin de la guerra fría, globalización, tecnología, medios de comunicación) al igual que el comercio internacional. El 1º de Enero de 1995 la Organización Mundial del Comercio (OMC) sustituyó al GATT. El cual no dejó de existir, ya que el mismo continúa vigente como Tratado General de la OMC sobre el comercio de mercancías (bienes), servicios y propiedad intelectual.

En conclusión, podemos afirmar que el GATT estableció las reglas aplicables a una gran parte del comercio mundial, y en este espacio de tiempo hubo períodos en los que se registraron algunas de las tasas más altas de crecimiento del comercio internacional y en definitiva sentó las bases a través de la libre negociación de los países para la creación de una organización comercial de carácter mundial como la Organización Mundial del Comercio (O.M.C.)

-OMC-

ORGANIZACIÓN MUNDIAL DEL COMERCIO

Que ocurrió con el GATT

El 1° de Enero de 1995 la Organización Mundial del Comercio (OMC) sustituyó al GATT como organización internacional. Pero el GATT sigue existiendo como Tratado General de la OMC sobre el comercio de mercancías, servicios y propiedad intelectual, actualizado como consecuencia de la Ronda Uruguay.

Desde 1948 hasta 1994, el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) estableció las reglas aplicables a una gran parte del comercio mundial, y en este espacio de tiempo hubo períodos en los que se registraron algunas de las tasas más altas de crecimiento del comercio internacional. A pesar de su apariencia de solidez, el GATT fue durante esos 47 años un acuerdo y una organización de carácter provisional.

OMC

La Organización Mundial del Comercio (OMC) se ocupa de las normas mundiales por las que se rige el comercio entre las naciones. Su principal función es velar por que el comercio se realice de la manera más fluida, previsible y libre posible.

La OMC nació como consecuencias de acuerdos, negociaciones. Todo lo que hace la OMC es resultado de negociaciones.

La OMC está “basada en normas”, sus normas son acuerdos negociados por los gobiernos.

Los Acuerdos de la OMC abarcan los bienes, los servicios y la propiedad intelectual.

Diferencias entre GATT y OMC

Aunque se creó para reemplazar al GATT, la OMC incorpora todas las medidas del tratado original y las posteriores reformas, revisadas y mejoradas, denominándose GATT 1994. La OMC amplía el mandato del GATT a nuevas áreas, como el comercio de servicios y de la propiedad intelectual, y proporciona un marco legal a nivel internacional para reforzar las medidas del GATT. Puesto que la OMC desarrolla el Acta Final de la Ronda Uruguay, está, de hecho, perpetuando la organización y decisiones del GATT bajo una nueva estructura reforzada. De hecho, el GATT en sí no era más que un tratado provisional administrado por una secretaría improvisada, pero ha sido transformado de manera efectiva en una organización internacional con plenos poderes.

¿Cómo es la toma de decisiones en la OMC?

La OMC continúa la tradición del GATT de adoptar sus decisiones no por votación sino por consenso. Ello permite que todos los Miembros se aseguren de que se tienen debidamente en cuenta sus intereses. Si bien, la adopción de decisiones por consenso entre unos 150 Miembros puede resultar difícil. Su principal ventaja es que las decisiones adoptadas de esa manera son más aceptables para todos los Miembros.

Cuando no es posible el consenso, el Acuerdo sobre la OMC prevé la votación: una votación en la que se gana por mayoría de los votos emitidos y que se realiza sobre la base de “cada país un voto”.

La Ronda Uruguay:

Duró siete años y medio, casi el doble del plazo previsto. Hacia el final participaban en ella 123 países. Abarcó la casi totalidad del comercio, desde los cepillos de dientes hasta las embarcaciones de recreo, desde los servicios bancarios hasta las telecomunicaciones, desde los genes del arroz silvestre hasta los tratamientos contra el SIDA. Simplemente, fue la mayor negociación comercial que haya existido jamás y, muy probablemente, la negociación de mayor envergadura, de cualquier género en la historia de la humanidad.

¿Qué ocurrió con el GATT?

La OMC sustituyó al GATT como organización internacional, pero el Acuerdo General sigue existiendo como tratado general de la OMC sobre el comercio de mercancías, actualizado como consecuencia de las negociaciones de la Ronda Uruguay. Los juristas especializados en comercio internacional distinguen entre el GATT de 1994, las partes actualizadas del GATT y el GATT de 1947, el acuerdo inicial que sigue constituyendo el núcleo del GATT de 1994. ¿Resulta confuso? Para la mayoría de nosotros, basta con referirse simplemente al “GATT”.

– Comercio de Mercancías (GATT)

– Comercio de Servicios (AGCS)

– Propiedad Intelectual (ADPIC)

Conclusión

Desde 1948 hasta 1994, el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) estableció las reglas aplicables a una gran parte del comercio mundial, y en este espacio de tiempo hubo períodos en los que se registraron algunas de las tasas más altas de crecimiento del comercio internacional. A pesar de su apariencia de solidez, el GATT fue durante esos 47 años un acuerdo y una organización de carácter provisional.

Debido a que el Gobierno de los Estados Unidos anunció que no pediría al Congreso que ratificara la Carta de La Habana, lo que supuso prácticamente la muerte de la OIC. En consecuencia, el GATT se convirtió en el único instrumento multilateral por el que se rigió el comercio internacional desde 1948 hasta el establecimiento de la OMC en 1995, nacida durante la celebración de la Ronda Uruguay, que fue la octava y se celebró entre 1986 y 1994, fue la última y la de mayor envergadura. Dio lugar a la creación de la OMC y a un nuevo conjunto de acuerdos.

Podemos evaluar al GATT considerando sus elementos positivos y negativos.

Positivos:

– Es el único instrumento jurídico de regulación existente para el comercio internacional, en el seno del cual se intercambian el 80% de los productos que se comercian internacionalmente.

– Regula los instrumentos de política comercial contemporánea habiendo desarrollado un derecho jurisprudencial aplicable al comercio exterior y observado por la mayoría de las legislaciones internas.

– Es uno de los foros fundamentales para discutir los problemas del comercio mundial.

Negativos:

– Su estructura básica esta creada para regular el comercio en base a los países productores de manufacturas.

– Su función es esencialmente arancelaria.

– No contempla el comercio “inter-empresa”, aquellos mercados cautivos de mercancías y tecnología, que en un 30% del comercio mundial se regula dentro del marco de las empresas transnacionales.

– Los problemas del desarrollo pasan a ser excepcionales y no de principio. Es decir los países en subdesarrollados son regidos por excepciones y no por reglas generales.

Argumentos a favor de un comercio abierto

Las políticas comerciales liberales — que permiten la circulación sin restricciones de bienes y servicios — intensifican la competencia, fomentan la innovación y producen éxito. Multiplican los beneficios que reporta el producir los mejores productos con el mejor diseño y al mejor precio.

La protección conduce en definitiva a la creación de empresas de producción desmesuradas e ineficientes que suministran a los consumidores productos anticuados y carentes de atractivo. Finalmente, la protección y las subvenciones no evitan que se cierren fábricas y se pierdan puestos de trabajo. Si otros gobiernos aplican esas políticas en todo el mundo, los mercados se contraen y la actividad económica mundial se reduce. Uno de los objetivos que persiguen los gobiernos en las negociaciones de la OMC es impedir esa trayectoria, contraproducente y destructiva, hacia el proteccionismo.

Prof. Marcelo A. Cespedes

Sitio Web Oficial:
http://www.wto.org/

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